En la mayoría de las ocasiones cuando el perro muere no se acaba la rabia. Aunque muchos han celebrado por todo el mundo la muerte de Osama Bin Laden eso no quiere decir que con él se termine el terrorismo islamista.

La ejecución tampoco se debería festejar porque es otra forma de apoyar la pena de muerte. Además, con el asesinato no se ha hecho justicia ni se ha vengado a las víctimas de todos sus atentados sino que se ha provocado otro fallecimiento que puede generar más ansia de venganza.
Y todo esto en el caso de que ese cadáver sea el del verdadero Osama... Es extraño que todavía no haya aparecido ninguna imagen del cuerpo (más raro teniendo en cuenta que la ejecución de Sadam se mostró al mundo) y que, supuestamente, lo hayan enterado con tanta rapidez en el mar como han dicho los medios de comunicación.